sábado, 24 de noviembre de 2012

Delicatessens.

Ese no acabar de dar nada por hecho
ese qué más me da, ya está enviado
ese díselo tú y dime qué dice
ese mirar y no
esa pasar de lado
ese querer morirse por la palabra dicha
ese "que alguien me mate" de mañana.
Ese si sí o si no que tanto engancha...

Esas delicias.

miércoles, 14 de noviembre de 2012

Al diluirse el día.

El centro de la espiral va quedando a tus espaldas;
el oxígeno ha bajado,
hay más aire en todos lados.
Piensas en las tonterías,
te recreas en sonrisas
y frunces el ceño, lento,
mientras ves pasar el tiempo.

Te recuestas y te dices:
"eh, ya está".

Respiras.

jueves, 4 de octubre de 2012

Abre los ojos.

Busca mi mirada;
¿ya la tienes?

Busca mi mirada,
cógeme la mano, corre.
Olvídate sólo hoy de que ni soy ni somos y recuerda...

 Si la tienes, es tuya.

jueves, 20 de octubre de 2011

Instantáneas.

Atardeceres rosados
entre molinos de viento.
Yo que tú tenía cuidado
y del aire estaba atento...
Que de tanto respirarte
Pienso acabar con tu aliento.

lunes, 17 de octubre de 2011

Al alba.

No quise depender y ya dependo,
 no acerté a creerme tus mentiras
 ni a inventarme para ti nuevas verdades.
No pude ser carmín, tan sólo cera,
y, fundente, no te sé decir tienes

             por mucho que me tengas.

Me dormiré pensándonos...
Suplicaré no despertar cuando te vayas.

lunes, 3 de octubre de 2011

Ráfagas.

Y ya he emprendido el vuelo
sin alas ni sustento
meciéndome en el viento...
Sólo quedan dos cosas:
felicidad y miedo.

domingo, 4 de septiembre de 2011

Septiembre.


   Palabras de palabras, susurros extenuados que se escapan entre dientes, se diluyen enlazados, me repliegan. Intromisiones de voz en los silencios, consonantes ardientes que destrozan las barreras, vestigios de mi hiel envenenados por tu azúcar... Tonalidades menores que prostituyen su lirismo en cada esquina; ritmos ternarios empapados de corcheas.

   <Vaharadas de jazmín embriagaban sus sentidos: aire y hielo, cristal roto, gotas de tu sudor bajo la ropa.>

   Cómo ser todo y ser nada si bailamos sobre lodo... si olvidamos los zapatos en el último suspiro.